El Rijksmuseum, de Ámsterdam,
ha atribuido este lunes a Rembrandt (1606–1669) el cuadro
‘La visión de Zacarías en el templo’
(1633), descartado como suyo en 1960 y que desapareció
tras ser vendida a un coleccionista privado al año siguiente.
Pero, tras una investigación exhaustiva llevada a cabo
durante dos años por expertos, se ha concluido que la
escena bíblica es fehacientemente, del pintor neerlandés
del siglo XVII.
“Es increíble que ese cuadro, cuya existencia ignorábamos,
nos fuera enviado por alguien que nos envió un e-mail
para preguntarnos si se trataba de un cuadro neerlandés,
sin saber verdaderamente que tenía entre manos”,
ha declarado Taco Dibbits, director del Rijksmuseum.
La obra, un óleo sobre madera de 60 x 50 centímetros
fue pintada por Rembrandt cuando sólo tenía 27
años, representa la escena bíblica en la que el
arcángel Gabriel le anuncia al sumo sacerdote Zacarías
que, a pesar de su edad, él y su esposa tendrán
un hijo, Juan Bautista
La pieza fue expuesta en 1898 en el museo Stedelijk, de Ámsterdam,
pero en 1960 se descartó como auténtico. Según
ha explicado Jonathan Bikker, uno de los investigadores del
Rijksmuseum, al presentar el hallazgo, ese error de catalogación
tiene que ver con la imagen de Rembrandt que tenían los
estudiosos. Pensaban que empezó aplicando más
color y pasó luego a tonos oscuros. Ahora se sabe que
no es así, y a Bikker le parece que sus antecesores contaron
solo “con malas reproducciones”para poder analizarla.
Por el contrario, el Rijksmuseum, se ha valido de las técnicas
más avanzadas de rayos X para analizar pigmentos, infrarrojos,
métodos para estudiar las capas de pintura más
profundas, y las partes donde Rembrandt hubiese repintado. Una
vez constatado que los pigmentos coincidían con los usados
por él, se midieron los anillos anuales de la madera
del panel, para ver cuándo fue talado el árbol.
Había que saber si coincidía con la fecha del
cuadro. Y sí, el árbol fue talado entre 1625 y
1640, y la obra es de 1633.
La firma y la fecha también han sido analizadas, y según
el Rijksmuseum se trata de “las mismas formas de letras
y el estilo pictórico que otras obras reconocidas de
ese periodo”. Además, el examen a microscopio y
con infrarrojos muestra que “se aplicó sobre pintura
húmeda y en parte junto con el fondo”. Según
los expertos, “eso indica que firma y fecha son originales”.
Otro dato a tener en cuenta es el parecido con el cuadro de
‘Jeremías lamenta la destrucción de Jerusalén’
(1630), otro pequeño óleo sobre madera, también
en la colección del Rijksmuseum.
La pieza, en manos privadas durante sesenta y cinco años,
será expuesta al público a partir del 4 de marzo
en un préstamo a largo plazo.